Durante años, las empresas han hablado de cuidar a su “activo más valioso”: la gente. Pero, seamos honestos,
¿de verdad lo estamos haciendo?
Pensemos en un punto simple, pero crítico: el tiempo perdido en el tráfico.
En Guatemala, hay cientos de miles de personas que pierden horas diarias solo para llegar a trabajar. ¿Sabías que, en promedio, alguien que viene de la periferia puede invertir hasta tres horas diarias en el tráfico? Súmale la vuelta y estás hablando de una vida en pausa.
Ahora, ¿por qué debería importarle esto a una empresa?
Porque cada hora perdida en el tráfico es una hora menos de vida, energía y salud mental para tu equipo.
Y ojo, no es solo cansancio:
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La OMS ya habla del burnout como una epidemia.
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El estrés crónico que genera el tráfico termina impactando en ausencias, bajo rendimiento y más rotación.
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La creatividad y el trabajo en equipo se van por la ventana cuando la gente solo sobrevive la semana.
El futuro del trabajo ya no es solo “home office” ni “full presencial”. Es crear opciones reales para que las personas puedan trabajar cerca de su casa, en espacios cómodos, seguros y llenos de buena energía.
Las empresas que lo entiendan primero van a atraer y retener al mejor talento, punto. Porque cuidar a tu gente no es filantropía: es una decisión de negocio.
¿Tu empresa ya está pensando en esto?
Quizá es hora de empezar.

